la tarea
Publicidad que acompaña
y se queda donde estacionas
Un coche de empresa recorre todos los días el mismo trayecto pasando por delante de las mismas personas. Esto lo convierte en uno de los pocos transportadores que se puede configurar una vez y luego seguir funcionando, siempre que el diseño siga siendo legible desde una distancia de diez metros.
Cada vehículo se convierte así en una tarjeta de visita única que comunica eficazmente su mensaje. El diseño se basa en los mismos elementos de marca que el resto de la comunicación, de modo que el coche y la web muestran la misma empresa.

